miércoles, 27 de mayo de 2015

Planteamiento del Problema



Planteamiento del problema



El turismo es uno de los principales motores del comercio y de prosperidad en el mundo. En muchos países actúa como un motor de desarrollo a través de la entrada de divisas y la creación de empleos directos e indirectos. Aporta el 5% del PIB mundial y representa el 6% de las exportaciones de servicios. Es además el cuarto sector exportador después del petroleo, productos químicos y la automoción. Representa 235 millones de empleos , o sea uno de cada doce empleos en el mundo. El turismo otorga un gran valor a algunos rasgos comunes de los países en desarrollo, como un clima cálido, un rico patrimonio cultural, unos paisajes inspiradores y una abundante biodiversidad. Como podemos observar el patrimonio cultural es uno de los atractivos turisticos de una nación,  es parte de la memoria colectiva de los pueblos, de una comunidad, localidad, región o nación. Es un legado, es la conciencia del pasado que se hace presente y que debe permanecer para futuras generaciones. Una  de las ciudades ejemplo que contemplan dentro de su actividad turistica el uso de su Patrimonio es  la ciudad de Panamá.

Hoy en dia carecemos y en especial los jóvenes de una tradición arraigada en cuanto a conservación de esa memoria que deberiamos tener de nuestro patrimonio, vemos cada día con mayor frecuencia como pareciera que la intención es borrar el legado de la trayectoria de nuestro país. El patrimonio de una nación es  considerado como testimonio de la humanidad y ha llamado la atención de especialistas de diversas áreas por el atractivo que constituye para las políticas públicas en especial las de educación y turismo . La conservación de los recursos patrimoniales y su proceso de transformación en producto turístico son un incentivo para la revitalización de la identidad cultural a nivel regional, nacional e internacional.

El deterioro en que se encuentra actualmente el patrimonio cultural de Venezuela ha sido denunciada insistentemente, encontrando escaso eco en los sectores oficiales. Sin embargo, desde hace más de dos décadas se ha producido una respuesta que pretende recuperar el patrimonio cultural venezolano y garantizar su conservación, lo cual se manifiesta en diversas acciones y movimientos de especial interés por su sentido comunitario. Pero esto no ha sido suficiente. Vemos con preocupación que a pesar del rescate de muchas de nuestras construcciones coloniales al ser concluidas su restauración se les asigna un uso que no promueve la continua visita de la comunidad y no permite que pueda ser una actividad sostenible, rentable por lo que con el tiempo cierra sus puertas, comienza su deterioro hasta convertirse en ruinas.



La situación  en que se encuentra el Patrimonio Histórico de Venezuela, en especial la ciudad de Coro y su Puerto de la Vela, es  una de las primeras ciudades de Venezuela, fundada en 1527, cuenta con siete de las construcciones mas relevantes, el 100%  son museos, teniendo así el Museo Diosesano, el Museo de Arte de Coro, Museo de la Casa de las Ventanas de Hierro, Museo de Cerámica y Loza Popular, Museo de la Casa del Sol, Museo de Arte Contemporáneo, cada uno ubicado en casas enmarcadas dentro del concepto de Patrimonio.  En  el año 1993  fue decretada Patrimonio de la Humanidad por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura.


 En  los actuales momentos el uso de esta infraestructura es realmente preocupante, se observa como nuestras casas coloniales, castillos, ruinas, se van deteriorando con el pasar de los años hasta llegar al punto en que es preferible derrumbarlos porque se convierten en guaridas de delincuentes, por un lado, y peligro de caerse por otro.  En el año  2005 el Comité del Patrimonio Mundial examinó el estado de Conservación y llegó a la conclusión de que el bien reunía criterios para su inscripción en la Lista del Patrimonio Mundial en peligro, puesto que se había producido un grave deterioro de los materiales, estructuras, arquitectura y coherencia urbanística y una pérdida significativa de la autenticidad histórica y de la integridad.  Y en segundo lugar el uso que le dan a algunas construcciones las hace ver como algo intocable,  las pocas actividades que allí se realizan limitan la estadía de la población y turístas en ellas. “Las personas van pero no vuelven”. Una  ciudad en donde no se realizan actividades dinámicas sino extremadamente pasivas, que no contribuyen a un desarrollo sustentable.

Existe preocupación por la carencia de políticas sobre desarrollos sostenibles para nuestro patrimonio,  así como el poco interés de la población por conocer y mantener su identidad,  la  situación económica, social y política actual de Venezuela,  nos llevará a un mayor desapego y perdida del sentido de pertenencia con nuestro pasado. Se hace necesario tomar medidas que incluyan programas educativos que abarquen todos los niveles de educación, que ayuden a preservar y rescatar  ese sentido de pertenencia, de  identidad con nuestras raíces,  en donde se le dé importancia al conocimiento de nuestro pasado, nuestros patrimonios y la importancia que tienen para nosotros como individuos y para la nación.

Con lo antes  expuesto y con la finalidad de concretar el problema planteado se formula  la siguiente pregunta:



¿De qué manera se puede sensibilizar y educar a la población estudiantil  para reducir el deterioro del Casco Colonial de Coro, estado Falcón, decretado Patrimonio de la Humanidad, para el año 2015?