Planteamiento
del problema
El turismo es uno de los principales motores del
comercio y de prosperidad en el mundo. En muchos países actúa como un motor de
desarrollo a través de la entrada de divisas y la creación de empleos directos
e indirectos. Aporta el 5% del PIB mundial y representa el 6% de las
exportaciones de servicios. Es además el cuarto sector exportador después del
petroleo, productos químicos y la automoción. Representa 235 millones de
empleos , o sea uno de cada doce empleos en el mundo. El turismo otorga un gran
valor a algunos rasgos comunes de los países en desarrollo, como un clima
cálido, un rico patrimonio cultural, unos paisajes inspiradores y una abundante
biodiversidad. Como podemos observar el patrimonio cultural es uno de los atractivos
turisticos de una nación, es parte de la
memoria colectiva de los pueblos, de una comunidad, localidad, región o nación.
Es un legado, es la conciencia del pasado que se hace presente y que debe
permanecer para futuras generaciones. Una de las ciudades ejemplo que contemplan dentro
de su actividad turistica el uso de su Patrimonio es la ciudad de Panamá.
Hoy en dia carecemos y en especial los jóvenes de una
tradición arraigada en cuanto a conservación de esa memoria que deberiamos
tener de nuestro patrimonio, vemos cada día con mayor frecuencia como pareciera
que la intención es borrar el legado de la trayectoria de nuestro país. El
patrimonio de una nación es considerado
como testimonio de la humanidad y ha llamado la atención de especialistas de diversas
áreas por el atractivo que constituye para las políticas públicas en especial
las de educación y turismo . La conservación de los recursos patrimoniales y su
proceso de transformación en producto turístico son un incentivo para la
revitalización de la identidad cultural a nivel regional, nacional e
internacional.
El deterioro en que se encuentra actualmente el
patrimonio cultural de Venezuela ha sido denunciada insistentemente,
encontrando escaso eco en los sectores oficiales. Sin embargo, desde hace más
de dos décadas se ha producido una respuesta que pretende recuperar el
patrimonio cultural venezolano y garantizar su conservación, lo cual se
manifiesta en diversas acciones y movimientos de especial interés por su
sentido comunitario. Pero esto no ha sido suficiente. Vemos con preocupación
que a pesar del rescate de muchas de nuestras construcciones coloniales al ser
concluidas su restauración se les asigna un uso que no promueve la continua
visita de la comunidad y no permite que pueda ser una actividad sostenible,
rentable por lo que con el tiempo cierra sus puertas, comienza su deterioro
hasta convertirse en ruinas.
La situación en
que se encuentra el Patrimonio Histórico de Venezuela, en especial la ciudad de
Coro y su Puerto de la Vela, es una de
las primeras ciudades de Venezuela, fundada en 1527, cuenta con siete de las
construcciones mas relevantes, el 100% son museos, teniendo así el Museo Diosesano,
el Museo de Arte de Coro, Museo de la Casa de las Ventanas de Hierro, Museo de
Cerámica y Loza Popular, Museo de la Casa del Sol, Museo de Arte Contemporáneo,
cada uno ubicado en casas enmarcadas dentro del concepto de Patrimonio. En el
año 1993 fue decretada Patrimonio de la
Humanidad por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la
Ciencia y la Cultura.
En los actuales momentos el uso de esta
infraestructura es realmente preocupante, se observa como nuestras casas
coloniales, castillos, ruinas, se van deteriorando con el pasar de los años
hasta llegar al punto en que es preferible derrumbarlos porque se convierten en
guaridas de delincuentes, por un lado, y peligro de caerse por otro. En el año
2005 el Comité del Patrimonio Mundial examinó el estado de Conservación
y llegó a la conclusión de que el bien reunía criterios para su inscripción en
la Lista del Patrimonio Mundial en peligro, puesto que se había producido un
grave deterioro de los materiales, estructuras, arquitectura y coherencia
urbanística y una pérdida significativa de la autenticidad histórica y de la
integridad. Y en segundo lugar el uso
que le dan a algunas construcciones las hace ver como algo intocable, las pocas actividades que allí se realizan
limitan la estadía de la población y turístas en ellas. “Las personas van pero
no vuelven”. Una ciudad en donde no se
realizan actividades dinámicas sino extremadamente pasivas, que no contribuyen
a un desarrollo sustentable.
Existe preocupación por la carencia de políticas sobre
desarrollos sostenibles para nuestro patrimonio, así como el poco interés de la población por
conocer y mantener su identidad, la situación económica, social y política actual
de Venezuela, nos llevará a un mayor
desapego y perdida del sentido de pertenencia con nuestro pasado. Se hace
necesario tomar medidas que incluyan programas educativos que abarquen todos
los niveles de educación, que ayuden a preservar y rescatar ese sentido de pertenencia, de identidad con nuestras raíces, en donde se le dé importancia al conocimiento
de nuestro pasado, nuestros patrimonios y la importancia que tienen para
nosotros como individuos y para la nación.
Con lo antes
expuesto y con la finalidad de concretar el problema planteado se formula la siguiente pregunta:
¿De qué manera se puede sensibilizar y
educar a la población estudiantil para reducir el deterioro del Casco Colonial
de Coro, estado Falcón, decretado Patrimonio de la Humanidad, para el año 2015?
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